- Thứ 5 Tháng 10 14, 2010 12:25 pm
En el camino espiritual
Escrita por Horangi el 12 de Noviembre, 2008, 08:41
Traducida por Igualteco
Era en el año de 1986, cuando yo tenía 12 años, mi papá y yo fuimos a visitar a un amigo, sin saber lo que iba a pasar. Yo siempre quería estar con mi papá. Ahí en esa casa tenían un altar de Kwan Yin y Buda. Nosotros teníamos las mismas estatuas también.
Recuerdo que alguien me dijo (fue otra persona no mi papá) que me sentara enfrente del altar y me dieron agua en una tasa pequeña. Seguí las instrucciones y me tomé el agua y puse mis manos juntas y empecé a rezar. Después de un rato, mis manos se separaron por si solas y una fuerza invisible me hizo parar y caminar alrededor del cuarto, al final me acostó con mis brazos doblados y mis manos apuntando a mi cabeza y sentí como si una corriente eléctrica fluyera a través de mi cuerpo, lo cual pensé que era muy extraño. Después recite Namo Kwan Shih Yin Boddhisattva todas las noches frente al altar de mi casa. Así lo hice por un tiempo hasta que mi papá me lo cambio por Un Lam Um Xi Lam, los 5 Dharanis enseñada por los Budas y la cual recito hasta ahora.
Frecuentemente mire a mi papá iniciar a otra gente dándole a tomar agua y ellos experimentaron varias experiencias, la cual llamamos Holly Force (Fuerza del Espíritu santo). Una vez le pregunté que si me podía enseñar y así lo hizo. Lo traté con mi novia que tenía la misma edad que yo y me puse muy contento que sus manos se separaron cuando recibió la Fuerza.
Un día un hombre llegó a la casa y como yo no le quería abrir el me enseñó un libro para que lo mirara, era un libro de Sutra Budista que también mi papá lo tenía. Como mi hermano estaba en la casa finalmente abrí la puerta y le pregunté que quería, él me contestó que quería ser iniciado y yo le contesté que yo lo podría hacer y él aceptó. Le di una taza de agua como el rito lo dictaba. Recé por él 3 veces en voz alta y después continué rezando de manera silenciosa enfrente del altar. Después se 5 minutos él paró de rezar y me dijo que sintió como si su cuerpo se estuviera quemando y que fue una experiencia muy extraña. El hombre me dio las gracias repetidamente y se fue muy contento.
Yo pensé que fácil era ayudar a las personas a que tuvieran una experiencia mística y sobre todo que él era una persona totalmente ajena a mí. A partir de ahí comencé a iniciar a todos lo que conocía pero cerca del 10% no pudieron sentir nada. El total de iniciados fueron casi 50 personas. Yo hubiera deseado iniciar a más pero en el tiempo que yo crecí había mucha gente escéptica y tenían miedo de tratar algo nuevo. En ese tiempo había muchas opiniones negativas de la gente y cultos malos y le gente tenía miedo a las religiones nuevas. Sus rechazos me defraudó y decidí conservar la Fuerza para mí solo al menos que alguien me preguntara primero. Aprendí entonces que no es fácil ayudar a la gente cuando no están listas para ello.
Un discípulo antiguo fue la persona que inició a mi papá, a mí, y todos los demás (en la familia somos 7 en total). Todos practicamos los cinco Dharanis todas las noches y además en nuestras actividades: parados, caminando, sentados, manejando. Esto ha llegado a ser otra manera de vivir en la cual nos ha traído muchos milagros para mí y mi familia, por lo cual estaremos agradecidos toda la vida.
Igualteco
Escrita por Horangi el 12 de Noviembre, 2008, 08:41
Traducida por Igualteco
Era en el año de 1986, cuando yo tenía 12 años, mi papá y yo fuimos a visitar a un amigo, sin saber lo que iba a pasar. Yo siempre quería estar con mi papá. Ahí en esa casa tenían un altar de Kwan Yin y Buda. Nosotros teníamos las mismas estatuas también.
Recuerdo que alguien me dijo (fue otra persona no mi papá) que me sentara enfrente del altar y me dieron agua en una tasa pequeña. Seguí las instrucciones y me tomé el agua y puse mis manos juntas y empecé a rezar. Después de un rato, mis manos se separaron por si solas y una fuerza invisible me hizo parar y caminar alrededor del cuarto, al final me acostó con mis brazos doblados y mis manos apuntando a mi cabeza y sentí como si una corriente eléctrica fluyera a través de mi cuerpo, lo cual pensé que era muy extraño. Después recite Namo Kwan Shih Yin Boddhisattva todas las noches frente al altar de mi casa. Así lo hice por un tiempo hasta que mi papá me lo cambio por Un Lam Um Xi Lam, los 5 Dharanis enseñada por los Budas y la cual recito hasta ahora.
Frecuentemente mire a mi papá iniciar a otra gente dándole a tomar agua y ellos experimentaron varias experiencias, la cual llamamos Holly Force (Fuerza del Espíritu santo). Una vez le pregunté que si me podía enseñar y así lo hizo. Lo traté con mi novia que tenía la misma edad que yo y me puse muy contento que sus manos se separaron cuando recibió la Fuerza.
Un día un hombre llegó a la casa y como yo no le quería abrir el me enseñó un libro para que lo mirara, era un libro de Sutra Budista que también mi papá lo tenía. Como mi hermano estaba en la casa finalmente abrí la puerta y le pregunté que quería, él me contestó que quería ser iniciado y yo le contesté que yo lo podría hacer y él aceptó. Le di una taza de agua como el rito lo dictaba. Recé por él 3 veces en voz alta y después continué rezando de manera silenciosa enfrente del altar. Después se 5 minutos él paró de rezar y me dijo que sintió como si su cuerpo se estuviera quemando y que fue una experiencia muy extraña. El hombre me dio las gracias repetidamente y se fue muy contento.
Yo pensé que fácil era ayudar a las personas a que tuvieran una experiencia mística y sobre todo que él era una persona totalmente ajena a mí. A partir de ahí comencé a iniciar a todos lo que conocía pero cerca del 10% no pudieron sentir nada. El total de iniciados fueron casi 50 personas. Yo hubiera deseado iniciar a más pero en el tiempo que yo crecí había mucha gente escéptica y tenían miedo de tratar algo nuevo. En ese tiempo había muchas opiniones negativas de la gente y cultos malos y le gente tenía miedo a las religiones nuevas. Sus rechazos me defraudó y decidí conservar la Fuerza para mí solo al menos que alguien me preguntara primero. Aprendí entonces que no es fácil ayudar a la gente cuando no están listas para ello.
Un discípulo antiguo fue la persona que inició a mi papá, a mí, y todos los demás (en la familia somos 7 en total). Todos practicamos los cinco Dharanis todas las noches y además en nuestras actividades: parados, caminando, sentados, manejando. Esto ha llegado a ser otra manera de vivir en la cual nos ha traído muchos milagros para mí y mi familia, por lo cual estaremos agradecidos toda la vida.
Igualteco